lunes, 3 de noviembre de 2014

Decisiones

Día tras día nos encontramos frente a varias opciones que nos obligan a tomar decisiones , desde que nos levantamos hasta que nos vamos a dormir tomamos un camino u otro dependiendo de nuestros gustos, en realidad esto de escoger que hacer aplica desde la hora en que nos vamos a levantar, la ropa que usaremos, la ruta que tomaremos, absolutamente TODO, es por eso que hoy baso mi entrada abordando este tema de las decisiones, siento que hace poco tomé una de las más importantes de mi vida (También una de las más difíciles), estaba entre seguir trabajando y perder otro semestre o abandonar mi trabajo e ir tras lo que de verdad quiero; obviamente escogí la segunda opción, decidí dejar todo sin importar mis ingresos, sin tener nada fijo, pero sabiendo la experiencia que esto me daría.

La verdad aun no asimilo tanta felicidad, mi cuerpo es demasiado pequeño para contener tanta alegría, cosa que no sentía desde hace mucho tiempo, es como si por fin las cosas volvieran a tomar su curso, como si de repente hubiese estallado ese cristal que impedía cualquier sentimiento bueno, esas ganas de hacer las cosas volvieron a nacer en mi, sin tantas preocupaciones o responsabilidades, es algo muy bonito y placentero, por fin dejar de ser tan prisionera del sistema haciendo algo que no me gusta.

Se suponía que esto lo escribiría hace una semana, pero con tanta emoción me agoté muy rápido, ya estoy compenetrandome con el ambiente, todavia estoy en esa etapa de aceptación asumiendo un poco lo que hice, es como si quizá se hubiera ido alguien que no querías en tu mundo, cómo terminar esa relación tóxica que te atormenta, algo así se siente esto, pero esa ruptura no viene con ese duelo donde te pones a pensar y hasta te arrepientes por lo que hiciste, NO, en mi caso la palabra Arrepentimiento no entra en mi vocabulario (por lo menos no en esta situación).

Esta oportunidad que me dieron es genial, no tengo que entrar temprano, es un espacio muy ameno, la gente no anda pendiente de lo que los otros hacen, o por lo menos eso es lo que noté el primer día, es algo más casual, obviamente puede que solo sea así desde mi punto de vista como pasante. El hecho es que por fin veo lo que se supone que me gusta, actividades que sí me llaman la atención, con cosas que pueden ser tediosas pero que con el simple hecho de ser diferentes me hacen emocionar mucho.

Hoy mi mundo dejó de ser gris, azul y esos tonos oscuros, hoy siento arco iris en mi vida, muy cursi estas palabras, pero me siento demasiado colorida y emocionada.

Ya ha pasado una semana desde que tomé esa brillante desición y aunque a veces flaqueo porque no tengo ingresos, trabajo, ni una responsabilidad como tal que me ate, siento que es como una especie de inversión, donde
el día de mañana veré el "queso de la tostada", quizá solo es lo que pienso, pero mientras no me estrellé, seguiré así.

Las cosas marchan bien, a exepción de algunos detalles emocionales con personas anteriormente queridas, esa gente que está ahí siempre, que a veces tratas de ocupar tu mente con otras actividades pero aun sigue sumergido en ese pequeño rincón, pero la verdad estoy tan feliz que esos detalles me parecen insignificantes.

Después estaré comentando más acerca de esta nueva experiencia, por ahora debo buscar algo que hacer.

Soy feliz por estar feliz, solo se trata de vivir y dejar vivir, eso es bonito y alimenta el alma.

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